La escritura jeroglífica (II): sobre colores y sentidos…

La semana pasada veíamos distintos aspectos referentes a la forma de los signos jeroglíficos. Otro elemento cuyo estudio resulta interesante cuando hablamos de la escritura jeroglífica es el color. No obstante, es éste un aspecto que en muchos casos no tenemos en cuenta, ya que un gran número de inscripciones, por hallarse en el exterior, ha perdido su coloración. El color, sin embargo, era considerado por los egipcios como parte de la esencia de la imagen representada. La palabra egipcia para color era:

Esta palabra, además de significar “color”, es utilizada con el significado de “naturaleza”, “esencia” o “ser”, lo que nos indica que para los egipcios antiguos el color era una parte intrínseca del ser. Combinado con la forma, reflejaba de forma más elocuente la verdadera naturaleza del elemento representado. No obstante, hay que destacar asimismo que los colores también podían ser utilizados con criterios plenamente estéticos, sin connotaciones simbólicas concretas [1]. Así, en ocasiones se alternan colores claros y oscuros con el objetivo de crear un ritmo visual y diferenciar los elementos que aparecen en la imagen, como es el caso de los luchadores representados en las tumbas de Beni Hasan.

El estudio del uso del color en la escritura jeroglífica arranca desde los inicios de la filología egipcia, es decir, con Jean-François Champollion. Champollion dedica las páginas 7 a 11 de su Grammaire Égyptienne a analizar los colores utilizados para cada tipo de signos:

Páginas 8 y 9 de la Grammaire Égyptienne de Jean-François Champollion, donde analiza los colores utilizados para cada categoría de signos. (Fuente: CHAMPOLLION, J.-F., Grammaire Égyptienne, París 1836, pp. 8-9)

En los casos en los que las inscripciones han conservado su colorido, podemos apreciar la viveza de los colores. Había seis colores básicos con los que el artista egipcio conseguía elaborar verdaderas obras de arte. Estos eran el rojo, el azul, el amarillo, el verde, el blanco y el negro. El rojo, obtenido a partir de óxido de hierro u ocre rojo, era el color de elementos como el fuego, el sol y la sangre, y era símbolo del caos y la destrucción. El nombre del desierto en egipcio, dSrt (desheret, de donde proviene nuestra palabra), significa precisamente “la (tierra) roja”, ya que en este territorio quedaban simbolizados conceptos como el caos, lo inerte o la muerte. Por otra parte, los amuletos en forma de corazón solían elaborarse con materiales de este color. El azul se obtenía a partir de la combinación de óxido de cobre y hierro con sílice y calcio, lo que recibía el nombre de “azul egipcio” [2]. Se asociaba a los elementos cósmicos, como el cielo o el agua, y a partir de ésta a la fertilidad. Los dioses creadores según el mito de la ciudad de Hermópolis, la Ogdóada Hermopolitana, se representaban en azul por esta vinculación cósmica. El amarillo, elaborado a partir del ocre natural, era utilizado en pintura para representar el oro, y se vinculaba al sol. El cuerpo de los dioses, según los textos egipcios, estaba hecho de oro, por lo que es pintado de amarillo en muchas ocasiones. El verde, que se obtenía del mismo modo que el azul o a partir de la malaquita, es el color de la vegetación, y era el color asociado a la salud y la vitalidad. El ojo de Horus, cuyo nombre en egipcio es wDAt (udjat), es decir, “lo que está completo”, era representado en este color. El blanco, obtenido a partir de creta y yeso, era el color de la pureza, de la sacralidad. El término para blanco, HD (hedj), es el mismo utilizado para referirse a la plata, y representaba la luna. La corona del Alto Egipto era de este color, y recibía el nombre de HDt (hedjet), es decir “la blanca”. Por último, el negro, que se conseguía a partir de carbón, era el color del inframundo, de la oscuridad y la muerte, y de este color era representado el dios Anubis. No obstante, también era un color asociado a la fertilidad, ya que de este color era el limo que cubría los campos con la crecida del Nilo y permitía las nuevas cosechas. El valle del Nilo, de hecho, era conocido como kmt, “la (tierra) negra”, por este motivo.

El simbolismo de los colores es mucho más rico, pero aquí dejo simplemente unos breves apuntes [3]. En la exposición “El enigma de la momia” podemos ver un ejemplo de este uso simbólico del color en el papiro de Chahoriatef, donde, en la larga rúbrica en hierático, escrita con tinta roja, vemos unas palabras intercaladas en negro. La primera de ellas es el nombre del dios Ra. El motivo por el cual aparece escrito en negro es que, como he dicho arriba, el color rojo estaba asociado a la destrucción y al caos, por lo que era de mal agüero escribir el nombre de este dios con ese color.

Fragmento del Libro de los Muertos de Chahoriatef (XXI-XXII dinastías) en el que se ha señalado el nombre del dios Ra, escrito con tinta negra, a diferencia del resto de la rúbrica, que utiliza el color rojo. (Fuente: Catálogo de la exposición "El enigma de la momia", p. 139)

Pasemos a otro aspecto de la escritura jeroglífica, el orden de lectura de los signos. ¿Cómo hemos de comenzar a leer una inscripción jeroglífica? Tomemos otra pieza de la exposición para verlo, una realmente bonita, la estela de Neshor:

Estela del sacerdote Neshor, hijo de Psamético (XXVI dinastía). (Fuente: Catálogo de la exposición "El enigma de la momia", p. 79)

Si comenzamos a leer las líneas de texto de la parte inferior, advertiremos que todos los signos que representan seres humanos o animales, como por ejemplo las aves, miran hacia la derecha.

Detalle de las dos primeras líneas de la estela de Neshor. (Fuente: Catálogo de la exposición "El enigma de la momia", p. 78)

Esto nos está indicando por dónde hemos de iniciar la lectura, ya que todos los signos miran hacia el comienzo del texto. Así pues, este texto se lee de derecha a izquierda, que era la orientación generalmente preferida por los egipcios antiguos. No obstante, los textos egipcios pueden leerse además de izquierda a derecha, así como de arriba abajo. Si nos fijamos nuevamente en la estela, veremos que delante de cada una de las mujeres que aparecen tiene delante un pequeño texto. Estos textos han de leerse de izquierda a derecha y de arriba abajo, como nos indican las figuras de la serpiente, el niño sentado o el buitre, que miran todos hacia la izquierda.

Detalle de la figura de la esposa de Neshor, e inscripciones identificando a la esposa y a la madre del sacerdote. (Fuente: Catálogo de la exposición "El enigma de la momia", p. 78)

No obstante, y como en casi todo, siempre existen excepciones a la regla. Los egipcios antiguos estaban muy orgullosos de su sistema de escritura, y les encantaba experimentar con él, elaborando textos de características peculiares. Un ejemplo de ello es la llamada “escritura retrógrada”, que encontramos desde el Reino Antiguo, pero que se volvió muy común durante el Reino Nuevo, especialmente en los papiros del Libro de los Muertos escritos en escritura jeroglífica cursiva. Esta escritura retrógrada consiste en que, pese a que los signos miren hacia un lado, hay que leer comenzando por el lado opuesto. La finalidad de este fenómeno, según indica Parkinson, sería indicar el carácter arcano y especializado del texto [4]. Otro fenómeno interesante, que podría encuadrarse también como escritura retrógrada, es la aparición de textos que se leen de abajo hacia arriba en algunas estatuas de finales del Reino Medio, incluso tratándose de líneas horizontales [5]. Otra excepción, que realmente no lo es, sino que entra dentro de los juegos de palabras y experimentos con la escritura jeroglífica, es la llamada “Estela crucigrama de Paser”, conservada en el Museo Británico (BM EA 194) [6]. Pese a que más adelante hablaré de ella con más detalle, vamos a ver sus características generales:

Dibujo de la parte superior de la Estela crucigrama de Paser (XX dinastía). (Fuente: STEWART, H. M., “A crosword hymn to Mut”, en JEA 57, Londres 1971, lámina XXV)

Esta estela presenta un himno a la diosa Mut, dispuesto de una forma muy original. Su superficie está cubierta por una cuadrícula que originalmente es posible que tuviese 80×80 cuadros, en el interior de los cuales hay entre uno y cuatro signos. El texto puede leerse tanto de forma vertical como horizontal, y en ambos sentidos tenemos un himno a Mut, pero en la rúbrica que aparece en la parte superior de la estela se indica que existen tres formas distintas de leer el texto (Sd r sp 3, “léase tres veces”). La tercera forma de leer la estela sigue siendo, hoy en día, un misterio.

En próximos artículos seguiremos analizando la escritura jeroglífica, pero en las próximas semanas es muy posible que haya un paréntesis en el estaré ausente, ya que mis estudios me impedirán dedicar el tiempo que estos artículos merecen. ¡Espero que me esperéis a mi regreso!

[1] WILKINSON, R. H., Magia y símbolo en el arte egipcio, Madrid 2003, p. 117.

[2] Este pigmento era muy inestable, y en muchos casos se oscurecía o cambiaba de color. En la exposición “El enigma de la momia” podemos ver un ejemplo de cómo este color ha reaccionado en el papiro de Seramón, donde todas las zonas pintadas en tonos verdes o azules se han tornado pardas, y en algunos casos el pigmento ha destruido casi por completo el papiro sobre el que se encuentra.

[3] Para más datos recomiendo la lectura del capítulo quinto (“La apariencia del mundo. El simbolismo del color”) del libro de Wilkinson Magia y símbolo en el arte egipcio (ver nota 1).

[4] PARKINSON, R., Cracking Codes. The Rosetta Stone and decipherment, Berkeley y Los Ángeles 1999, p. 57.

[5] PARKINSON, R., Op. cit., p. 57.

[6] Para conocer más sobre esta estela recomiendo la lectura del siguiente artículo: STEWART, H. M., “A crosword hymn to Mut”, en JEA 57, Londres 1971, pp. 87-104.

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17 comentarios sobre “La escritura jeroglífica (II): sobre colores y sentidos…

  1. Si mal no recuerdo, en una tumba privada en la necrópolis tebana hay otro caso de “escritura en crucigrama”. Ahora mismo no recuerdo el nombre del propietario, pero creo que estaba datada en el cambio entre Amenhotep III y su hijo. ¿Puede ser o me lo estoy inventando?

    • Estimado Tito,

      Las estelas de estas características no son comunes en el Egipto antiguo y, de hecho, sólo cinco, incluyendo de Paser, que he comentado en el artículo, han sido halladas. Todas pertenecen al ámbito religioso, conteniendo himnos a distintos dioses, y han sido datadas entre el reinado de Amenhotep IV (Akhenatón) y la XXI o XXII dinastía. De estas estelas, tres presentan la inscripción distribuida en una retícula, siendo una de ellas la presente. El ejemplo más antiguo es una estela hallada en la tumba de Kheruef (TT 192), publicada por el Dr. C. F. Nims, que ha sido datada en el reinado de Amenhotep IV, y puede ser la estela a la que te refieres.

      Un saludo,

      Marina Escolano

  2. ¡Magnifico artículo! Como de costumbre… No obstante, tengo algunas dudas respecto al uso del rojo y el negro con relación a Ra o divinades solares. De sobra es conocido que existen muchos ejemplos donde Ra (tanto su nombre en jeroglíficos como la deidad misma es representado en rojo o con predominio del rojo); por consiguiente, este punto no me queda muy claro si es aplicabel solamente a la escritura sobre papiros. Quizá en los ejemplos de escritura en papiro con predominio en tinta roja, que resaltan ciertos nombres importantes en negro, lo que se buscaba era solamente eso, o sea, simplemente resaltar o hacer un contraste para destacar. Me gustaría saber tu opinión al respecto, o sea, que ampliaras un poquito más este punto que me parece bastante interesante…

    Saludos cordiales,
    Georgeos

  3. Un artículo genial!!! Como siempre!!! Muchas gracias.

    Me ha parecido muy interesante el tema de los textos “crucigrama”.

    Un beso

  4. Un artículo increíble!!! Me encanta tu forma de explicar las cosas, haces fácil su comprensión.
    El uso de los colores es muy interesante; ojalá se hubieran conservado en los exteriores de las construcciones… sería un espectáculo único.

  5. Muy interesante el artículo, Marina, no suele hablarse mucho sobre este aspecto de la escritura jeroglífica.

    ¿Crees que es posible que el rojo se usase para resaltar algo importante en un texto? Estoy pensando en la lista real de Turín. Según he leído, el título real de Djoser, “nsw bi.tj” aparece escrito en rojo; y al parecer, es el único rey que aparece de esta forma en las partes conservadas de la lista.

    Saludos

  6. Muy interesante. De igual o superior calidad respecto al primero.

    Espero con verdadero interés el siguiente.

    Enhorabuena.

  7. Yo tambien tengo alguna duda sobre el rojo, como decia Georges, algunas veces podemos ver el rojo en un contexto solar.

    Otra pregunta, ¿existen muchos textos retrogados? ¿que truco existe para reconocer un texto con esta tecnica?

    Por otro lado desconocia el ingenioso metodo de crucigrama!

    Saludos.

  8. Desde luego por mi parte aquí estaré esperando para leer tú próximo artículo. Que te vayan bien los estudios, mientras tanto.

  9. Hola Marina,
    Estoy estudiando Arqueologia en la Universidad de Barcelona y mi intención es especializarme en la civilización que más ha cautivado desde los 12 años, Egipto.
    Tus artículos son muy buenos, una auténtica fuente de información de divulgación cultural e histórica. Ya sea para ahora, en la carrera, como para mi especialización así como por mi propio interés, tu blog ha pasado a ser una de mis mejores referencias. ¡Te felicito por tu trabajo! Es realmente bueno y recomendable 🙂

    Un saludo cordial,
    Cristina.

  10. Hola Marina!
    podrías contactar con la biblioteca de prehistoria de la Universidad de Alicante. Tengo interés en hablar contigo.

    Un saludo.
    Teresa

  11. es muy interesante espero que todo el mundo sepa jeroglifico la escritura mas interesante del mundo a mi personalmente me encanta ademas como soy copto utiluzamos mucho el idioma copto en la iglesia durante las misas en egito puesto que el copto es un forma del jeroglifico. gracias por tu interes de este tema

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